“Porque escribí, fui un escritor amargo y dulce
como la vida que no pude vivir
sino escribiéndola.
[…]
Escribí como si sobre el otro lado de la página
no hubiera nadie.
[…]
Y escribí para que mi abuelo, el que murió
sin saber leer y escribir, leyera
en el cielo estas líneas.”